18 de septiembre de 2026

La encuesta de Red BEAM identifica los principales retos y oportunidades de la economía azul en Macaronesia y África Occidental

Red BEAM analiza las capacidades y necesidades del ecosistema de economía azul

El proyecto Red BEAM – Red de Bancos de Ensayo del Atlántico Medio, coordinado por PLOCAN, ha realizado una encuesta para conocer de primera mano las capacidades, retos, necesidades y oportunidades de los actores vinculados a la economía azul, prestando especial atención a sectores como las energías renovables marinas, la acuicultura y los vehículos marítimos no tripulados.

La iniciativa se enmarca en la tarea T1.3.3 del proyecto, relacionada con los acuerdos con países terceros, y fue diseñada inicialmente para alcanzar a organizaciones de Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Mauritania, Senegal y São Tomé y Príncipe. Para ampliar su alcance, la encuesta se difundió entre los contactos de las entidades participantes en Red BEAM, mediante búsqueda activa de empresas, organizaciones, cámaras de comercio, universidades y centros de investigación, así como a través de los canales digitales de los socios.

Finalmente se recibieron 14 respuestas, que permiten obtener una primera fotografía de las necesidades existentes y orientar las futuras actuaciones del proyecto.

Un ecosistema diverso con fuerte presencia empresarial y científica

Entre las organizaciones participantes destacan cinco empresas, cuatro universidades o centros de investigación y tres administraciones públicas, además de otros perfiles del ecosistema de innovación.

Desde el punto de vista territorial, la mayor participación procede de Azores, con cinco respuestas, seguida por España, Ghana, Cabo Verde y Mauritania, con dos respuestas cada uno.

La muestra refleja además una combinación de organizaciones consolidadas y actores de menor tamaño. Las entidades de entre 50 y 249 empleados son las más representadas, seguidas por organizaciones con menos de diez trabajadores.

En cuanto a los ámbitos de actividad, la acuicultura y la investigación, formación y transferencia de conocimiento destacan especialmente, con siete menciones cada una. Los resultados ponen de manifiesto la relevancia que ambos sectores tienen actualmente dentro del ecosistema de economía azul analizado.

Financiación, regulación e infraestructuras: las principales barreras para innovar

Uno de los bloques más relevantes de la encuesta analiza los obstáculos que dificultan el crecimiento y la innovación.

La falta de financiación pública o privada aparece como la principal barrera, señalada por 11 participantes. A continuación se sitúan los procesos complejos de autorización o licencias y la escasez de personal técnico especializado, ambos con siete menciones, mientras que seis respuestas identifican la falta de infraestructuras de ensayo o validación como una dificultad significativa.

Las respuestas abiertas aportan además ejemplos concretos: acceso limitado a infraestructuras avanzadas para ensayos offshore, necesidad de modernización de instalaciones y equipamiento, carencias de personal técnico, escasez de datos oceanográficos y meteorológicos de largo plazo o dificultades para escalar y operar determinados desarrollos en condiciones reales.

Estos resultados conectan directamente con uno de los principales objetivos de Red BEAM: articular un Hub distribuido de infraestructuras de ensayo en el Atlántico Medio que facilite a empresas, investigadores y desarrolladores tecnológicos el acceso a instalaciones y servicios especializados para avanzar en la validación de sus soluciones.

La financiación y las infraestructuras, entre los apoyos más demandados

La encuesta también preguntó qué tipos de apoyo resultan más importantes para impulsar el desarrollo tecnológico.

La financiación destaca claramente como primera prioridad, seleccionada como el apoyo más relevante por 13 participantes. Las infraestructuras ocupan una posición destacada como segunda prioridad, mientras que el talento y el networking aparecen también como apoyos complementarios importantes.

Los resultados refuerzan así la necesidad de combinar el acceso a recursos económicos con infraestructuras de experimentación, conocimiento especializado y mecanismos de conexión entre los actores del ecosistema.

Fuerte interés por nuevas alianzas científico-tecnológicas

La cooperación constituye otra de las conclusiones destacadas.

Cuando se pregunta a las organizaciones con qué tipo de entidades les gustaría colaborar, las universidades reciben 13 menciones, los centros tecnológicos y centros de investigación, 12, y las empresas, 10.

Este interés resulta especialmente significativo porque el propio informe detecta una baja articulación previa del ecosistema: 10 de las 14 organizaciones participantes no habían formado parte de redes o clústeres de innovación.

Existe, por tanto, una oportunidad para que Red BEAM actúe como punto de conexión entre empresas, universidades, centros tecnológicos, infraestructuras de ensayo y administraciones, facilitando nuevas alianzas dentro del espacio de cooperación.

Innovación tecnológica y sostenibilidad para impulsar la economía azul

Las organizaciones participantes identifican numerosas tecnologías y ámbitos con potencial de crecimiento.

Entre las oportunidades señaladas aparecen la acuicultura sostenible, la biotecnología marina y las microalgas, los sistemas de recirculación de agua para acuicultura, la monitorización ambiental marina, las soluciones basadas en la naturaleza, el hidrógeno verde, las energías limpias, la electrificación, la digitalización, la inteligencia artificial, el cloud computing y el uso de drones y tecnologías de monitorización.

Los datos también muestran una integración creciente de criterios de sostenibilidad y economía circular, aunque el informe concluye que esta incorporación todavía no está plenamente consolidada en todas las organizaciones.

Una percepción positiva sobre el futuro de la economía azul

A pesar de las barreras detectadas, las expectativas son favorables.

La mayoría de las organizaciones que respondieron a la pregunta sobre el potencial de la economía azul consideran que su región dispone de un potencial alto o muy alto. Además, entre quienes contestaron a la pregunta sobre sus perspectivas de expansión, 10 de 11 prevén aumentar o ampliar sus productos o servicios durante los próximos cinco a diez años.

Los resultados muestran, por tanto, un ecosistema que identifica dificultades estructurales, pero que al mismo tiempo mantiene expectativas de crecimiento y una clara disposición hacia la innovación y la cooperación.

El 93 % muestra interés en participar en futuras actividades de Red BEAM

La encuesta también aporta información relevante para el desarrollo de la propia red.

El 79 % de las organizaciones participantes no conocía previamente Red BEAM, un resultado que pone de manifiesto la necesidad de continuar aumentando la visibilidad del proyecto entre empresas, investigadores y entidades vinculadas a la economía azul.

Sin embargo, el potencial para construir comunidad y colaboración es elevado: 13 de las 14 organizaciones, un 93 %, manifestaron su interés en participar en actividades como webinars, sesiones de matchmaking o workshops organizados en el marco de Red BEAM.

Esta disposición abre nuevas posibilidades para conectar capacidades, compartir conocimiento e identificar oportunidades de colaboración entre Macaronesia y África Occidental.

De los resultados a nuevas acciones de cooperación

La encuesta no constituye únicamente una herramienta de diagnóstico. Sus resultados servirán como punto de partida para las siguientes fases de Red BEAM.

Entre los próximos pasos contemplados se encuentra la elaboración de un análisis de viabilidad técnica para comprobar el grado de correspondencia entre los retos identificados y las capacidades de ensayo que puede ofrecer la red.

También se plantea avanzar en la elaboración de acuerdos marco de colaboración para la realización de ensayos conjuntos en mar abierto y utilizar los resultados como referencia para estudiar la implantación de un banco de pruebas para tecnologías con bajo nivel de madurez tecnológica en un país tercero.

Además, las conclusiones se trasladarán a los workshops de coordinación con terceros países, con especial atención a su conexión con los programas y oportunidades existentes en Cabo Verde, Senegal y Ghana.

De esta manera, Red BEAM busca transformar la información recopilada en actuaciones concretas capaces de reducir barreras, conectar infraestructuras y conocimiento y generar nuevas oportunidades para el desarrollo de tecnologías marinas.

Los resultados confirman que existe una demanda real de financiación, infraestructuras de validación, talento y colaboración científico-tecnológica, pero también una percepción positiva sobre el futuro de la economía azul. Red BEAM utilizará este conocimiento para seguir avanzando en la creación de una red de capacidades que facilite el desarrollo, ensayo y validación de nuevas tecnologías oceánicas en el Atlántico Medio.